
La cervecera Moritz celebró el 150 aniversario de la marca; la fábrica, que cerró en los años 70 por problemas financieros, nació en 1856 de la mano de Louis Moritz y fue una industria de referencia de la ciudad de Barcelona hasta su desaparición.
Su espectacular reaparición terminará por premiar el trabajo de reintroducción de una marca inactiva durante un período de casi treinta años y que es, según leo, mérito de América Sánchez y Pere Visa.
La labor de preventa del producto es llevada a cabo por personal que se desplaza en el emblemático Seiscientos de SEAT decorado con los dos colores de Moritz, amarillo y azul, colores que, así mismo, tiñen los vehículos que posteriormente se encargan de su reparto.
Está disponible en la mayor parte de los establecimientos hosteleros de la ciudad; el departamento de marketing de Moritz podrá celebrar fácilmente en cualquiera de ellos la inclusión de su plan como caso de éxito de esta disciplina.