
Un paseo por las imágenes que almaceno me lleva, una vez más, a Venecia.
Qué difícil decir algo nuevo. Sugerirte, claro está, que sucumbas a ella, porque todas las postales, fotografías, filmografía... apenas si atisban a plasmar su atmósfera, a advertir de su peligrosa atracción.
¡Qué romántica sensación saberla mortal!