Llego tarde, supongo, a alabar la calidad de una película hilarante y delirante.
Múltiples referencias a la iconografía americana o a aquellas obras que ya forman parte de la misma.
Una manifestación en forma de arte al imparable -y probablemente necesario- signo de los tiempos, de renovación y consumismo ¿obligado? para evitar paralizar la maquinaria.
Referencia o faro para recordarnos la necesaria reflexión sobre lo que está bien y lo que está mal.
Un mecanismo de relojería: 90 minutos y no sobra ni uno sólo.